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El Rincón Literario

El desafío de la serreta y el halcón

En un bosque muy frondoso existía una serreta muy presumida. Esta serreta, presuntuosa y egocéntrica, decía que podía volar más rápido y más alto que ningún ave. Hasta que en un vuelo se encuentra con un halcón. Este halcón era más rápido en vuelo. Orgullosa, la serreta decide desafiar al halcón.

– “¡Hey, halcón! Te desafío. Quiero demostrarte que vuelo más rápido que nadie”, dijo la serreta.
– “Acepto tu reto, serreta”, contestó el halcón. “¿Cuáles son tus condiciones?”.
– “Toma esto”, le dice la serreta al halcón. Le dio al halcón un saco de tela lleno de azúcar. “Ambos cargaremos un saco de azúcar de un lado del bosque al otro. El que llegue más lejos, gana”. El halcón aceptó.

Lo que no supo el halcón es que el saco de tela de la serreta no tenía azúcar. Sino que tenía en su interior otros sacos para hacer creer que estaba pesado.

Era un hermoso día. Entonces, el desafío empezó. Evidentemente, a la serreta se le hacía más fácil el vuelo que al halcón. No era un desafío para nada justo. De repente, una tormenta se acercó al bosque, pero a estas aves no les importó. Siguieron adelante con su desafío.

Cuando empezó la tormenta, el azúcar que estaba en el saco del halcón comenzó a disolverse. Mientras que el saco de la serreta se hizo más pesado. Los sacos que estaban en su interior empezaron a absorber el agua. Al observar esto, el halcón soltó su saco y decidió ayudar a la serreta con la carga. Así lograron salir de la tormenta.

Al salir de la tormenta, la serreta, totalmente avergonzada, le pidió una disculpa al halcón. Este la acepta y le dice que le gustaría otro desafío, pero que fuese justo. Así se hicieron amigos.

El desafío de la serreta y el halcón
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