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El Rincón Literario

La golondrina mágica

En un bosque muy frondoso de Alemania, vivía Hans. Él era un leñador muy bondadoso, pero no tenía mucho dinero. Vivía junto con su esposa, Rita. No tenían riquezas, pero eran felices con lo que tenían. Un día, Hans salió a cortar árboles para conseguir leña. En su andar, consiguió en el suelo a una golondrina. Una hermosa golondrina que se encontraba herida.

Hans la recogió y la llevo a su casa para cuidarla junto con su esposa. La alimentaron, la vendaron, le dieron abrigo y calor. Lo poco que tenían lo compartieron con la golondrina.

Pasaron los días y la golondrina ya había sanado. Se encontraba alegre de la bondad de Hans y Rita. Habían pasado 2 semanas desde que la golondrina llegó a la casa de la feliz pareja. Rita, una mañana, salió a comprar víveres, pero dejo la ventana abierta. La golondrina se fue al bosque nuevamente.

Hans llegó a casa y no la vio. Rita le explicó entre lágrimas lo que había pasado. Luego, nuestro amigo leñador salió a buscarla. Cuando la encontró, Hans se dio cuenta de que la golondrina había llegado a su nido nuevamente. Pero la golondrina reconoció a su salvador. Por lo cual bajo del árbol para ver nuevamente a su amigo.

– “Hans, gracias por todo”, le dijo la golondrina. “Eres una persona con un corazón de oro. Tú y tu esposa se merecen lo mejor. Espero que esto los ayude. De ahora en adelante, yo seré su guardián”.

De las raíces del árbol, empezaron a brotar doblones de oro y piedras preciosas. Además, brotó una savia que era dulce como la miel. Hans regresó a casa con su esposa y le contó lo que sucedió. Gracias a esta golondrina mágica, no volvieron a tener ningún mal.

La golondrina mágica
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