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El Rincón Literario

La rosa negra

En un jardín nació una rosa, diferente a todas las demás. Esta rosa era envidiada por sus hermanas, puesto que era una rosa negra en un rosal. Sus hermanas eran rojas, amarillas y blancas. Nunca había pasado que una rosa negra naciera en este jardín. Dicho jardín era hermoso y sin igual, y la rosa negra destacaba entre las demás. Las miradas se posaban hacia ella, y con eso la envidia de sus hermanas aumentaba.

Sus hermanas le gritaban y exigían que dejara de llamar la atención, pero simplemente no podía revertir de cómo nació. La rosa negra así había nacido, eso no lo podía alterar. Una mañana de un cierto día, cuando todas las rosas despertaron, notaron que algo había cambiado. El color de su hermana negra, sus pétalos más oscuros se volvieron y las hermanas temían lo peor.

Le gritaban “deja de cambiar”; “no te vuelvas más negra, que solo eso realza tu asquerosa belleza”. Conforme los días pasaban, la rosa negra más negra se volvió, y solo aumentaba la envidia a su alrededor. Las otras empezaron a ignorarla, lo que hizo que la rosa negra fuese embargada por la tristeza.

Un día, decidieron dejar de ignorarla y cuando se dieron la vuelta, ninguna rosa la encontró, había desaparecido.

  • “¿Qué habrá pasado con nuestra hermana?” Dijeron en el jardín, “¿se habrá marchitado de la tristeza que con nosotros pasó?”.
  • “No estoy marchita”, dijo una Rosa de por ahí. “Simplemente cambié de algo que nunca debí ser”.

Se dieron la vuelta y era una rosa roja. Desafortunadamente, sus pétalos se habían caído. Pasó a ser una más del jardín. Sin realzar su belleza. Sus hermanas lamentaron que se cayeran sus bellos pétalos negros. Al final lograron lo que querían. ¿No era mucho más fácil aceptar a su bella hermana tal cual era?

La rosa negra
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