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El Rincón Literario

La distancia no es nada

Marta descubrió un antiguo baúl en el altillo de la casa de sus abuelos. Dentro encontró un montón de cartas y empezó a leerlas.

Pedro se mudó de Argentina a las islas Canarias, y para combatir la soledad empezó a enviar cartas a España, con la intención de conocer a alguien de manera casual y aleatoria.

Amanda fue la primera chica en responder, durante el verano de 1926, y pasados un par de años se estaban enviando cartas de manera muy frecuente, enamorándose más el uno del otro a cada día que pasaba. Incluso sin conocerse ni haberse visto nunca, las cartas se volvieron cada vez más románticas, y contenían todo tipo de poemas. Todo culminó cuando Pedro le propuso matrimonio… Amanda aceptó y por fin realizaron el primer viaje juntos, donde se conocieron y se enamoraron aún más.

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